El Aikido es un arte marcial originario de Japón.

Su nombre proviene de los kankis "Ai", que significa Armonia o Amor, "Ki", la Energia Universal y "Do", el Camino Ascético.

 

Aunque como arte de combate  permite defenderse sin armas contra uno o varios adversarios, estén armados o desarmados, la diferencia fundamental con otras artes marciales estriba en que busca disuadir al adversario y neutralizar su intención agresiva, más que derrotarlo.

 

El Aikido fue creado por un incomparable budoka, Morihei Ueshiba, quien superó la desigualdad entre el fuerte y el débil y abrió el camino del desarrollo de la personalidad mediante el pulimento cotidiano y constante del cuerpo y del espíritu.

Dominó los secretos de las escuelas japonesas tradicionales, el Jujutsu en varios de sus Ryus (Goto Yagu, Aioi, Kito, Daito), el Kenjutsu tradicional (sable), y el Sojutsu (lanza).

De su síntesis extrajo los principios del budo que a partir de 1942 se denominó Aikido.

 

Por ello la mayor parte de las técnicas de Aikido existen en efecto bajo una forma más o menos similar en una o varias escuelas de Juijutsu y un buen número de las formas de base derivan de las artes de manejar la espada, el bastón o la lanza.

El practicante de Aikido utiliza técnicas de proyección y de inmovilización para desequilibrar o dominar a su adversario. Puede también acompañar sus movimientos de una serie de "atemis", es decir golpes en puntos vitales del cuerpo.

La prática del Aikido incluye el manejo de dos armas tradicionales: el Boken o espada de madera y el Jo o bastón del caminante.

 

A diferencia de otras artes marciales, el Aikido excluye tajantemente toda idea de competencia y, por tanto, no se realizan torneos ni ninguna otra clase de eventos competitivos.

 

A primera vista el Aikido, con sus bellos movimientos circulares podría parecer poco efectivo.

Sin embargo y a pesar de esa apariencia "blanda", es en realidad "duro", vigoroso y dinámico, con técnicas de probada eficacia.

 

El Aikido está dirigido a toda clase de personas, y cada uno puede practicarlo a su conveniencia en función de su edad, de su sexo y de sus posibilidades físicas, a condición de estudiar y practicar con continuidad y dedicación.

Constituye una perfecta escuela de aprendizaje, experimentación y desarrollo de los valores morales y físicos del individuo.

 

En definitiva, un completo método de educación:

 

Física, ya que mejora la salud mediante:

  • el desarrollo armonioso de todas las partes del cuerpo
  • el aumento de la elasticidad de las articulaciones
  • la corrección de la columna vertebral
  • el control de la respiración la relajación

 

Técnica, ya que la ejecución de los movimientos de Aikido exige:

  • el estudio del desequilibrio
  • el conocimiento y utilización de la energía
  • el desarrollo de los reflejos

 

Moral, ya que mediante el respeto al espíritu de no-violencia que caracteriza al Aikido y al Bushido (código de honor tradicional), el practicante adquiere y potencia valores morales tales como la amabilidad, la educación, la bondad, el coraje, la modestia y el autodominio.